 ##  [Intercambiador Carcasa‑y‑Tubos](/es/node/64317) 

 Definición

Un intercambiador de calor formado por un haz de tubos alojado dentro de una carcasa cilíndrica que transfiere energía térmica entre dos corrientes de fluido separadas por la pared de los tubos; un fluido circula por el interior de los tubos (lado de tubos) y el otro por el interior de la carcasa alrededor de los tubos (lado carcasa). La disposición de flujo y los elementos internos (deflectores, pasadas de tubos) se seleccionan para controlar área de intercambio, coeficientes convectivos y caída de presión.

 

 

 

 

 

 





## Principio

Principio

El calor se transfiere entre las corrientes por convección hacia/desde las paredes de los tubos y conducción a través del material del tubo; la potencia está regida por la diferencia de temperatura logarítmica y las resistencias térmicas combinadas de las dos capas límite y el metal del tubo. La configuración de flujo (contracorriente, concurrente, flujo cruzado), el número de pasadas y el diseño de los deflectores modifican los coeficientes convectivos y el área efectiva, afectando el rendimiento y la caída de presión.

 

 

 

 

 





## Demostración

Demostración

Situación: Se necesita enfriar 5 m^3/h de aceite de proceso de 140 °C a 80 °C usando agua de enfriamiento a 30 °C. Reconocimiento: El ingeniero selecciona un intercambiador carcasa‑y‑tubos por su gran área de intercambio, la posibilidad de pequeñas diferencias de presión entre fluidos y el acceso mecánico para limpieza. Acción: Se especifica el intercambiador con pasadas múltiples de tubos, material resistente a la corrosión y deflectores que dirijan el flujo en el lado de carcasa para incrementar la transferencia. Consecuencia: Se alcanzan las temperaturas de salida previstas con pérdidas de carga aceptables y el haz de tubos extraíble permite limpieza mecánica periódica, manteniendo el rendimiento.

 

 

 

 

## Aplicación incorrecta

Aplicación incorrecta

Asumir que cualquier exigencia térmica debe resolverse con un intercambiador carcasa‑y‑tubos. El error semántico es confundir versatilidad con optimalidad: este tipo es muy versátil pero puede ser sobredimensionado, más pesado, más caro o menos compacto que alternativas (placas, espiral, enfriadores por aire) y resultar inadecuado cuando el espacio, presiones muy altas o ensuciamiento severo requieren otra tecnología.

 

 

 

 

 





## Consecuencia

Consecuencia

Elegido y mantenido correctamente, proporciona la potencia térmica prevista, capacidad de servicio y robustez mecánica; una selección inadecuada o un diseño hidráulico deficiente provocan caída de presión excesiva, vibración y fatiga de tubos, ensuciamiento acelerado, reducción del intercambio o fugas que interrumpen el proceso y aumentan costes operativos.

 

 

 

 

## Inversión

Inversión

Cuando los fluidos son extremadamente viscosos o muy ensuciosos, se requieren aproximaciones térmicas muy bajas, o el emplazamiento es muy limitado o demanda alta contención de presión, otras tecnologías (placas soldadas, intercambiadores de circuito impreso, intercambiadores aire‑enfriados) pueden ofrecer mejor rendimiento neto a pesar de perfiles distintos de mantenimiento o inversión.

 

 

 

 

 





## Límite

Límite

Dentro: carcasa cilíndrica con haz de tubos extraíble y conexiones definidas para lado carcasa y lado tubos con deflectores internos. Caso límite: un intercambiador de placa de tubos fijado — aún geométricamente similar pero con diferente acceso de mantenimiento. Fuera: un intercambiador de placas con juntas, cuya mecánica de transferencia y modelo de mantenimiento difieren esencialmente.

 

 

 

 

 





## Tensión semántica

Tensión semántica

Tensión entre maximizar área y velocidad (mejor transferencia térmica) y minimizar caída de presión, coste, peso y dificultad de mantenimiento; aumentar la convección mediante mayor velocidad incrementa la caída de presión y el riesgo de erosión.

 

 

 

 

 





## Síntesis

Síntesis

El intercambiador carcasa‑y‑tubos es una arquitectura mecánica robusta que hace explícito el compromiso entre área, coeficientes convectivos y pérdidas hidráulicas; usarlo con acierto exige ponderar ese compromiso frente a los fluidos, la propensión al ensuciamiento y el régimen de mantenimiento.