Definición
Una operación de enfriamiento rápido aplicada a un metal calentado (habitualmente acero) en la que la pieza se enfría a una velocidad suficiente para suprimir transformaciones de equilibrio y producir microestructuras no-óptimas (por ejemplo martensita en el acero), incrementando así la dureza y la resistencia a costa de la ductilidad salvo que se realice un tratamiento posterior.

Principio

Principio
La temple controla las transformaciones de fase imponiendo una velocidad de enfriamiento que desplaza la vía de transformación fuera del equilibrio; en aleaciones con transformaciones controladas por difusión, un enfriamiento suficientemente rápido puede formar fases metastables de mayor dureza pero con tensiones residuales elevadas y menor tenacidad—el medio de temple, la temperatura y el espesor determinan el resultado.

Demostración

Demostración
Escenario ilustrativo → Un trozo de herramienta de acero se calienta a la temperatura de austenitización (situación) y se sumerge en un baño de aceite con capacidad de enfriamiento conocida para refrigerarlo rápidamente (reconocimiento). Se forma microestructura martensítica que eleva la dureza al intervalo objetivo (acción). La pieza obtiene la resistencia al desgaste requerida pero queda quebradiza, por lo que se programa un revenido para recuperar tenacidad (consecuencia).

Aplicación incorrecta

Aplicación incorrecta
Suponer que el temple por sí solo producirá las propiedades de servicio deseadas en todas las aleaciones: el error es no reconocer que no todos los materiales se endurecen por temple y que la severidad del enfriamiento debe ajustarse al espesor y a la composición de la aleación; tratar el temple como un paso universal conduce a durezas insuficientes en algunas aleaciones y a fisuras en otras.

Consecuencia

Consecuencia
Una severidad de temple excesiva o un control inadecuado puede producir fuertes gradientes térmicos que causan deformación, fisuración, tensiones residuales elevadas y pérdida de la geometría funcional; un temple insuficiente puede dejar zonas blandas no transformadas y propiedades mecánicas inconsistentes en la pieza.

Inversión

Inversión
Para algunos materiales (por ejemplo muchas aleaciones de aluminio y ciertos aceros inoxidables), el temple no produce el mismo mecanismo de endurecimiento; en su lugar son necesarios tratamiento de solubilización y envejecido controlado o endurecimiento por trabajo. Además, pueden requerirse tratamientos criogénicos o temple subcero para lograr transformaciones más completas en aceros específicos—son casos especiales que modifican la suposición básica del temple.

Límite

Límite
Claramente dentro: temple en aceite de una pieza de acero de carbono medio para producir martensita en secciones delgadas. Caso límite: temple en gas de una aleación con dureza marginal donde la formación completa de martensita es incierta—el resultado depende del espesor y la aleación. Claramente fuera: enfriamiento lento al aire para normalizado o enfriamiento en horno destinado a recocido en vez de endurecimiento.

Tensión semántica

Tensión semántica
Dureza y resistencia al desgaste ganadas por temple frente a tenacidad y estabilidad dimensional (el temple aumenta tensiones residuales y deformación); los planes de tratamiento térmico deben intercambiar la dureza inmediata por operaciones posteriores (revenido) y tolerancias geométricas.

Síntesis

Síntesis
El temple es una intervención deliberada, dependiente de la velocidad, en la evolución microestructural diseñada para alcanzar fases duras y metastables; es un desequilibrio planificado—útil cuando se necesita dureza, pero siempre exigiendo medidas posteriores para controlar tensiones y fragilidad.