Definición
La iniciación y propagación electroquímica de la corrosión de la armadura de acero en hormigón provocada por la entrada de iones cloruro hasta la profundidad de la armadura que destruyen la película pasiva del acero; el proceso produce óxidos, expansión, fisuración del recubrimiento y pérdida de sección y capacidad estructural de la armadura.
Principio
Principio
La corrosión inducida por cloruros requiere el transporte de cloruros hasta la profundidad de la armadura hasta alcanzar una concentración umbral en la superficie del acero que rompa la pasividad; tras la iniciación, procesos anodicos y catódicos electroquímicos generan productos de corrosión cuya expansión de volumen y pérdida de sección impulsan fisuración y pérdida de capacidad — las tasas dependen de oxígeno, humedad, resistividad del hormigón y aporte de cloruros.
Demostración
Demostración
Escenario ilustrativo → Un muelle de hormigón armado en zona costera está expuesto a salpicaduras marinas. Reconocimiento → Los iones cloruro difunden a través del recubrimiento y alcanzan la armadura en concentración suficiente. Acción → La película pasiva se rompe, comienza la disolución anódica del acero y se forman productos de corrosión. Consecuencia → Fisuración y desprendimiento del recubrimiento, reducción de la sección de armadura, disminución de la capacidad y necesidad de reparación o refuerzo.
Aplicación incorrecta
Aplicación incorrecta
Asumir que medir sólo la concentración de cloruros en la superficie basta para declarar la corrosión inminente. Esto es un error: concentraciones superficiales no indican directamente la concentración en la profundidad de la armadura, que depende del espesor de recubrimiento, del historial de difusión y de las propiedades del hormigón; el diagnóstico requiere perfilar cloruros, medir recubrimiento y valorar la exposición ambiental.
Consecuencia
Consecuencia
Reconocer correctamente el riesgo por cloruros permite aplicar medidas preventivas (recubrimiento suficiente, hormigón de baja permeabilidad, materiales con bajo cloruro, inhibidores, recubrimientos o protección catódica) y una vigilancia dirigida. No reconocer o mitigar el ingreso de cloruros puede acelerar el deterioro, comprometer la estructura y aumentar los costes de reparación; por el contrario, una valoración errónea puede llevar a obras innecesarias.
Inversión
Inversión
Si el recubrimiento es adecuado, el hormigón poco permeable, el aporte de cloruros nulo o muy lento, o si existen protecciones electroquímicas, la iniciación puede evitarse o retrasarse considerablemente incluso en ambientes con cloruros; condiciones secas o anóxicas también pueden limitar la propagación.
Límite
Límite
Claramente dentro: hormigón armado expuesto a fuentes de cloruros (salitre marino, sales de deshielo) donde los cloruros pueden alcanzar la profundidad de la armadura. Caso límite: estructuras con recubrimiento marginal o perfiles de cloruro próximos a valores umbral que requieren ensayos de laboratorio o in‑situ. Claramente fuera: hormigón no armado donde la corrosión de armaduras no es aplicable, o corrosión dominada por carbonatación sin implicación significativa de cloruros.
Tensión semántica
Tensión semántica
Durabilidad frente a coste y constructabilidad: aumentar el recubrimiento, emplear mezclas de baja permeabilidad o protecciones electroquímicas mejora la longevidad frente a cloruros pero eleva el coste inicial, la masa o la complejidad constructiva; proyectistas y propietarios deben equilibrar el gasto inicial con el riesgo a largo plazo y la programación de mantenimiento.
Síntesis
Síntesis
La corrosión inducida por cloruros es un fenómeno electroquímico controlado por transporte y umbrales: la prevención y la predicción de vida útil dependen de controlar el ingreso de cloruros, la protección por recubrimiento y la exposición ambiental, y una evaluación fiable exige análisis de perfiles de cloruros y consideración de las propiedades del hormigón y las condiciones electroquímicas.